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Consejos para manejar los reflujos en bebés lactantes

Los reflujos son muy comunes en los bebés lactantes debido a que aún no desarrollan el esfínter esofágico inferior. Aprende sobre ellos, sus síntomas y sigue algunas recomendaciones que te ayudarán a manejarlos. 

3min lectura Jun 3, 2022

¿Qué son los reflujos?

Los reflujos o el llamado reflujo gastroesofágico es muy común en los bebés recién nacidos y lactantes. Éste se define como el paso de los alimentos que están en el estómago al esófago con o sin regurgitación y/o vómito.  

Para entender mejor, debes saber lo que es el esfínter esofágico inferior, el cual es un músculo que actúa como válvula entre el esófago y el estómago, esto significa que cuando el bebé está comiendo, este músculo se relaja para dejar que los alimentos pasen por los dos. 

En los bebés recién nacidos, el esfínter esofágico inferior no está totalmente desarrollado y por eso el contenido del estómago regresa al esófago. Esto hace que regurgite o "devuelva" la leche materna que consume.  

Una vez que el esfínter se desarrolla por completo, no se presentan más reflujos. Lo anterior se conoce como reflujo fisiológico, donde no se ve afectado el estado de salud y nutrición del bebé. 

 

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Cerca de la mitad de los lactantes regurgitan varias veces al día durante los primeros tres meses de vida y por lo general, dejan de hacerlo entre los 12 y 14 meses. Cuando el reflujo persiste ya no se consideraría un reflujo fisiológico, por lo que es importante buscar su causa, ya que podría afectar el estado de crecimiento y desarrollo del bebé. 

Entre las patologías relacionadas con la persistencia del reflujo se encuentran las alergias alimentarias, las enfermedades pulmonares, etc. 

 

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Síntomas de los reflujos

Algunos de los síntomas que presentan los niños con reflujo son irritabilidad, llanto, arqueamiento con o sin regurgitación.  

Cuando los síntomas persisten, es necesario consultar al médico pediatra y realizar una historia completa que incluya la edad de aparición de los síntomas, los antecedentes alimentarios como la duración del tiempo de alimentación, si recibe leche materna o fórmula láctea, el volumen de cada toma, intervalos de tiempo entre las comidas, entre otros. 

No se necesitan pruebas de diagnóstico y/o terapias farmacológicas si no hay impacto de los síntomas en la alimentación, el crecimiento o la adquisición de hitos del desarrollo. 

 

Recomendaciones para el manejo de los reflujos en los bebés lactantes

Una mujer con un bebé en una cama

Descripción generada automáticamente con confianza media

 

Ten presente las siguientes recomendaciones a la hora de manejar los reflujos: 

  1. Debes seguir ofreciendo la leche materna, ya que es el alimento por excelencia para brindar a los recién nacidos. Por los componentes que tiene no solo cubre las necesidades de calorías y nutrientes, sino que también aporta una serie de sustancias protectoras, razones por las cuales no hay necesidad de suspenderla.  

  1. La posición de amamantamiento puede incidir sobre el reflujo, por lo que lo ideal es que te apoyes en la espalda de modo que el cuello del bebé quede un poco más alto que el pezón, permitiendo que chupe mientras que está en la posición vientre-a-vientre. 

  1. Una vez haya terminado la toma del bebé, mantenlo en una postura erguida alrededor de 30 minutos y evitar juegos muy activos. 

  1. Debes ofrecer cantidades más pequeñas con mayor frecuencia. Aunque la leche materna se ofrece a libre demanda, algunos bebés pueden seguir succionando más de lo que requieren por cada tiempo de comida. 

  1. Es necesario que le saques los gases al bebé correctamente. 

  1. Cuando tu bebé cumpla los seis meses de edad debes iniciar la alimentación con alimentos en consistencias semisólidas y sólidas, en cantidades pequeñas, además de cuidar su posición, procurando que esté sentado y con apoyo si es necesario. Debes evitar las consistencias líquidas puesto que la leche materna ya le provee lo suficiente. 

 

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