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Alimentos energéticos, el combustible de los niños

Existen alimentos que proveen de energía y vitalidad a los niños, dándoles fuerza para correr, jugar, caminar, etc… estos son los alimentos energéticos, necesarios en la alimentación de los más pequeños, siempre y cuando su consumo sea el adecuado.

2min lectura Jun 9, 2020

Si bien una alimentación balanceada aporta al buen desarrollo de tu hijo, no todos los alimentos cumplen las mismas funciones. Una tarea muy importante, la realizan los alimentos que proporcionan calorías a tu hijo, permitiéndole realizar sus actividades diarias de forma vital y con energía. Se trata de los alimentos energéticos, que, a través de funciones como favorecer el proceso normal de crecimiento, y mantener los órganos y músculos del cuerpo, entre otras, son considerados el “combustible” del cuerpo y también de la mente. Los alimentos energéticos se clasifican en dos grupos: carbohidratos y grasas. Los primeros se consumen rápidamente al realizar actividades que requieran un gasto de energía, mientras que los segundos, lo hacen poco a poco, acumulando depósitos de grasa en diferentes partes del cuerpo que cumplen la función de reservas energéticas, para ser utilizada cuando el organismo lo requiera. Pero recuerda, que así como los carbohidratos y grasas no pueden faltar en la alimentación de tu hijo, tampoco pueden sobrar y por eso su elección es muy importante. Así lo explica Cecilia Benavides, Nutricionista de la Universidad de Chile: “debemos elegir alimentos fuentes de estos nutrientes, pero de preferencia hacer las elecciones más saludables. La necesidad de comer hidratos de carbono, grasas y proteínas es diaria, pero la clave está en aprender a hacer las elecciones de alimentos y la cantidad que nos corresponde comer según nuestra edad, sexo, actividad física, entre otras”. Para evitar problemas de sobrepeso u obesidad, la profesional aconseja “consumir grasas en bajas cantidades y preferir los aceites de origen vegetal (canola, oliva, girasol, soya, etc.), frutos secos (nueces, almendras, maní, avellanas) y las grasas contenidas en alimentos como aceitunas y aguacates. Respecto de los hidratos de carbono que debe consumir un niño al día, preferir aquellos como cereales, ½ rodaja de pan, 1 porción de fideos o arroz, de preferencia integrales, verduras, como choclo, arvejas, habas (2 platos chicos) y distribuirlos durante el día para que vayan proporcionando la energía necesaria para funcionar correctamente durante su jornada”.